El
desarrollo económico y justicia social: el papel del comercio
exterior
ALFREDO PHILLIPS OLMEDO
El
fenómeno mundial de la globalización demanda la
más amplia defensa de nuestra soberanía y de nuestra
identidad, así como aprovechar las oportunidades que este
proceso puede ofrecer. En un mundo de profundas transformaciones,
México requiere insertarse competitivamente en la economía
internacional, tanto exportando bienes y servicios, como adquiriendo
en el extranjero, aquellos que complementen la producción
y el abasto nacional.
La
diversificación de nuestras relaciones comerciales es uno
de los objetivos de nuestro Partido. No podemos depender de un
solo país, por amigo que sea. Por ello, se debe apoyar
la negociación y concreción de los acuerdos de libre
comercio con la Unión Europea, así como el que se
plantea con Japón y los países de la Cuenca del
Pacífico, sumando los que ya se han firmado con los Estados
Unidos de América y Canadá, y los concretados como
parte del proceso de integración con América Latina.
México será así de los pocos países
que tendrá acuerdos comerciales con todas las regiones
y los bloques comerciales del mundo.
Las
exportaciones generan empleo con remuneraciones superiores a las
de otras actividades. El comercio exterior de nuestro país,
representa hoy más del 50% de nuestro producto nacional
y las exportaciones de alcanzaron en 1998 117 mil 500 millones
de dólares y están constituidas en un 94% tanto
por manufacturas, así como por productos agropecuarios.
El reto es mantener un crecimiento promedio del 13%, con la incorporación
de más de 10 mil empresas adicionales. Con lo anterior,
se participa en la creación de más del millón
de empleos anuales que nuestro país requiere.
Las
pequeñas y medianas empresas, partes fundamentales de nuestro
aparato productivo, se han convertido en las generadoras más
importantes de empleo en todos los estados de la República.
El eslabonamiento de las cadenas productivas demanda el apoyo
necesario, como incentivo a la planta productiva en el marco de
una política de desarrollo industrial activa. Nuestro Partido
debe promover a estas empresas y proponer incentivos fiscales
financieros y tecnológicos que faciliten el desarrollo
de las mismas, sin menoscabo de las de mayor tamaño. Las
alianzas estratégicas de empresarios mexicanos y extranjeros,
particularmente en pequeñas y medianas empresas integradoras,
deberán de fomentarse. Para ello, se debe realizar un análisis
de la legislación vigente y llevar a cabo las reformas
necesarias para atraer inversión nacional y extranjera.
La inversión extranjera, complementando la nacional, puede
contribuir a este objetivo.
Se
propone crear, con el apoyo del estado, empresas comercializadoras
que apoyen a los campesinos, industriales y empresas en general,
para fomentar la producción y abastecer eficientemente
el mercado interno y externo. Esto es una demanda particularmente
importante de los productores del campo, que hoy, no disponen
de medios eficientes y efectivos para almacenar y colocar sus
productos, además que enfrentan competencia desleal frente
a productos importados que frecuentemente están subsidiados.
Los
apoyos crediticios son insumo necesario para la actividad productiva.
En materia de comercio exterior, el continuo fortalecimiento del
Banco Nacional de Comercio Exterior es deseable a fin de que pueda
ampliar sus programas de crédito y garantías, ya
sea de apoyo al vendedor o lo que es aun mejor, al comprador extranjero
de productos y servicios nacionales. Se deberá apoyar el
acceso al financiamiento en condiciones competitivas, para que
empresas mexicanas participen en licitaciones tanto en el país
como en el exterior, en igualdad de condiciones financieras con
empresas extranjeras.
La
contribución de la banca comercial también debe
ampliarse, no sólo por medio de financiamiento, sino también
con tecnología y apoyos que incrementen la productividad
y la eficiencia en la comercialización de los productos.
El
promover la instalación y la inversión en la industria
maquiladora en toda la República, deberá de ser
parte de nuestra oferta asegurando los mecanismos e instrumentos
necesarios que incentiven esta actividad. Incrementar la oferta
y compra de insumos nacionales, ofrece oportunidades importantes
que benefician a los exportadores indirectos, y en particular
cuando se trata de productores primarios.
La
sustitución eficiente y competitiva de importaciones, debe
ser parte de la política de desarrollo industrial y comercial
de México. Las maquiladoras emplean más de millón
y medio de personas, y adquieren en el país solo el 2 ó
3 % de los insumos que requieren.
El
dinamismo del comercio exterior obliga a un cambio estructural,
que exige captar las propuestas y las demandas de la sociedad,
los campesinos, los empresarios y los comercializadores, y fortalecer
este importante eslabón de la cadena producción-comercialización-consumo.
Hay
un nuevo PRI. Somos un partido moderno de vanguardia en una sociedad
más consciente de la nación que queremos, con una
militancia priísta decidida a alcanzar los altos objetivos
de la nación, luchar contra la pobreza y promover un desarrollo
económico para la justicia social.
Para
concluir, la apertura comercial es parte de la oferta política
de nuestros candidatos, pero no la apertura indiscriminada. Hay
coincidencia con los primeros ministros de Inglaterra y de Alemania;
se acepta una economía de mercado, pero no una sociedad
de mercado.
*Diputado
Federal. Presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores
de la LVII Legislatura.
