Raíces históricas y políticas
del nuevo PRI*
El
día de hoy inicia el Partido Revolucionario Institucional
una nueva campaña por la Presidencia de la República.
No es ésta una campaña más, es una campaña
en la que va de por medio la renovación de nuestro Partido,
un nuevo Partido, el nuevo PRI.
La empezamos con un candidato electo, por primera vez, por millones
de mexicanas y mexicanos militantes, simpatizantes y toda la
ciudadanía.
La empezamos con el firme propósito de combatir y erradicar
la corrupción dondequiera que se manifieste. La empezamos
comprometidos a responder a la sociedad mexicana para que el
poder sirva a la gente.
Quisimos iniciar esta campaña aquí en Querétaro,
porque fue aquí donde concluyó la aventura imperial
de Maximiliano, donde se reivindicó la soberanía
nacional, se restauró el federalismo y se templó
la democracia republicana.
Quisimos reunirnos en Querétaro y en este Teatro de la
República porque fue aquí, hace casi 83 años,
donde se fraguó el orden social y político de
la Revolución Mexicana y donde vieron la luz primera
las leyes que nos dieron rumbo y sustento como nación
a lo largo del siglo que recién concluyó.
Quisimos refrendar aquí los objetivos de la Revolución
Mexicana, nuestros orígenes, que fueron motivo de nuestras
luchas y razón de nuestra labor partidista, raíces
históricas y razones políticas que hoy son instituciones,
valores, fundamentos y logros de la sociedad mexicana.
Vinimos a refrendar aquí el compromiso del nuevo PRI,
el Partido del nuevo siglo, el que habrá de responder
y cumplirle al México de hoy, el México que nosotros
ayudamos a construir con entereza, con tenacidad y talento.
¿Por
qué hablamos de un nuevo PRI? ¿Por qué
debe cambiar el PRI? Porque la sociedad mexicana cambió
y ahora presenta nuevas condiciones, nuevos reclamos, retos
distintos. El PRI ayudó en mucho a que México
cambiara y ahora queremos cambiar nosotros. ¿Qué
garantiza que el PRI pueda cambiar, que un partido con más
de 70 años en el poder pueda responder a una sociedad
pujante, participativa, plural, como es México? Estos
70 años son la mejor prueba de que el PRI puede cambiar
con México.
En este mismo recinto se realizó la Asamblea que dio
vida al Partido Nacional Revolucionario cuando México
necesitaba desmovilizar al pueblo en armas y rotular los cauces
institucionales. El PRI propició el paso del caudillismo
militar al civilismo, ayudó a dejar atrás las
asonadas y la inestabilidad permanente, a trocar el juego faccioso
por un proyecto nacional, incluyente y acordado.
Este teatro dio cobijo al surgimiento del PRM y del PRI cuando
México dejó de ser un país rural y analfabeto
y pasó a ser una sociedad industrial predominantemente
urbana. Hoy somos la decimatercera economía en el mundo,
el país que más exporta en América Latina
y el octavo exportador del mundo. La escolaridad promedio alcanza
casi los 8 años.
No es casual que la esperanza de vida al nacer sea hoy de más
de 74 años. Nuestro sistema de seguridad social atiende
a más de 40 millones de mexicanos y este año se
alcanzará la cobertura total del sistema de salud.
Es obvio que el PRI, y los gobiernos de él emanados,
han impulsado esta cadena de logros y transformaciones.
Cuando hablamos del nuevo PRI hablamos de la cuarta etapa en
la historia de nuestro Partido, una nueva manera de ejercer
el poder y responder a la sociedad mexicana, renovar nuestros
propósitos de democracia y justicia social de cara al
México moderno, globalizado y competitivo que somos.
El PRI, el nuevo PRI, tiene mucho que hacer en este siglo, que
será el de la igualdad de las mujeres. El PRI tiene mucho
que hacer para que a los jóvenes se les responda hoy,
en el presente, y no en el futuro.
El PRI tiene mucho que hacer por los grupos medios urbanos insatisfechos,
por los hombres y las mujeres de la tercera edad, por los grupos
indígenas marginados, por los niños y las niñas
del país.
El PRI es el único partido que puede cumplir con el cambio
que propone, el cambio con certeza que requiere México,
el cambio con rumbo que anhelan los mexicanos.
Los priístas nos hemos propuesto hacer realidad al país
de leyes que reclaman los mexicanos y lo vamos a lograr.
Los priístas nos hemos decidido a combatir la inseguridad
pública y a erradicar la corrupción. Habremos
de rendirle buenas cuentas a los mexicanos. El nuevo PRI está
más cerca de los mexicanos. El nuevo PRI está
más cerca de la sociedad.
Dicen algunos estudiosos que el PRI no puede lograr el cambio
del país que ayudó a construir, porque sería
tanto como suicidarse. Antes dijeron que no podíamos
romper la dependencia presidencial y cuando el Presidente de
la República, Ernesto Zedillo, puso fin a la tradición
de elegir a su sucesor, se anunciaron rupturas y crisis terminales.
El PRI está más vivo que nunca. Aquí estamos.
Salimos fortalecidos con el proceso de elección democrática
de nuestro candidato a la Presidencia de la República.
Fuimos el único Partido que eligió de manera democrática,
abierta y transparente a su candidato. Fuimos el único
Partido que presentó opciones distintas a la sociedad
y que tuvo el valor y la capacidad para sujetarse al escrutinio
ciudadano.
Pero es solo el principio, la construcción del nuevo
PRI no se agota en lo que ya vivimos, vamos a cambiar de verdad
y a fondo. Si queremos cambiar al Poder Legislativo para que
sea un órgano que legisle y que sirva a la Nación,
necesitamos tener la mayoría y si queremos recuperar
la mayoría en la Cámara de Diputados y conservarla
en el Senado, habremos de ganar cada distrito con candidatos
y candidatas con arrestos, queridos y reconocidos por la gente,
por las y los que votan.
Serán los priístas de cada distrito los que propongan,
los que elijan y los que hagan ganar a nuestros candidatos;
y nuestros candidatos y candidatas, convertidas en diputados
y senadores, habrán de servir y de responder a sus vecinos,
a sus conciudadanos, a quienes votaron por ellas y por ellos.
El nuevo PRI finca su fuerza en el compromiso y el talento de
sus militantes, en su organización, en el respaldo que
tenemos en cada barrio, en cada municipio, en cada estado.
Somos el partido, el único partido que tiene presencia
real y organización efectiva en cada región del
país.
Somos un partido nacional que toma en cuenta las diferencias
regionales y que tiene respuestas y propuestas para cada estado.
Somos el partido que mejor refleja y responde a la realidad
compleja y plural de México.
Somos un Partido que finca en la fuerza real que tenemos en
cada entidad.
Esa es la fuerza, esa es la organización que hará
triunfar a Francisco Labastida el próximo 2 de julio.
Es la fuerza que nos permitirá disputar, palmo a palmo,
los 300 distritos electorales, las 32 fórmulas senatoriales
y ganar la mayoría en el Congreso de la Unión.
El nuevo PRI de que hablamos no es una quimera ni es un proyecto
a futuro. Está aquí, lo estamos construyendo.
Es el Partido que tiene la mejor propuesta, la más real,
la más completa para el próximo gobierno y para
los próximos años.
El candidato del nuevo PRI, Francisco Labastida Ochoa, es el
candidato que los mexicanos y las mexicanas eligieron.
El nuevo PRI realiza su campaña con base en propuestas,
porque las tenemos, porque sabemos lo que demanda cada grupo,
porque reconocemos lo que se ha hecho y reconocemos en lo que
se ha fallado.
El PRI busca convencer y vencer con sus propuestas, porque tenemos
un candidato con ideas, con experiencia y capacidad para convertirlas
en realidades.
Tenemos un candidato con trayectoria, igual en el terreno político
que en el administrativo.
Francisco Labastida sabe lo que hay que cambiar y conoce lo
que hay que conservar o reforzar. Él tiene la madurez
que reclama una buena conducción y la firme voluntad
de llevar adelante los cambios que se requieren.
Francisco Labastida nos propone hacer un gobierno que sirva
a la gente. El PRI, el nuevo PRI, será el poder de la
gente, que nos una a la sociedad.
La propuesta de Francisco Labastida no ve solo su llegada a
Los Pinos, ni se agota el 2 de julio. No es solo un lema de
campaña, es una estrategia de gobierno, un cambio de
actitud cultural, una manera distinta de asumir y de ejercer
el poder. El nuevo PRI deberá acompañar a Francisco
Labastida como Presidente de la República. Seguiremos
cambiando nosotros, seguiremos siendo el factor de cambio que
reclama el país, que requiere un futuro mejor.
Este es el ánimo con el que inicia el PRI hoy la campaña
hacia la Presidencia de la República. Esta es la voluntad
del priísmo, de nuestro Partido Revolucionario Institucional.
Este es el compromiso de Francisco Labastida Ochoa, nuestro
candidato a la Presidencia de México.
*Mensaje
de la licenciada Dulce María Sauri Riancho, Presidenta
del Comité
Ejecutivo Nacional, durante el acto de inicio de campaña,
del licenciado Francisco
Labastida Ochoa. Querétaro, Qro., 23 de enero de 2000.
