El PRI, partido de puertas abiertas
CARLOS
CHAURAND ARZATE*
Debemos
iniciar juntos una nueva etapa del PRI, que debe caracterizarse
por el aprovechamiento íntegro del impulso adquirido
en el pasado, para alcanzar nuevas metas y prevenir las exigencias
del dinámico México de nuestros días. Ello
demanda por igual la sensibilidad, reflexión, estudio
y acción política partidista ininterrumpida para
conjugar el pensamiento del nuevo PRI que nos orienta en la
realidad.
En Guanajuato contamos con todo lo necesario para salir airosos
en esta nueva etapa. Para ir por la victoria electoral en julio
del 2000 debemos hacer como si ésta fuera nuestra última
oportunidad para hacer todo lo que debamos realizar.
Las lecciones del pasado y del presente demuestran la capacidad
de nuestro Partido para adaptarse a las condiciones variables
del país y también para convertir éstas
en punto de partida para lograr condiciones nuevas y mejores.
Disponemos de un rico legado de flexibilidad que nos ha permitido
vencer o eludir obstáculos y superar dificultades sin
quebrantar la línea esencial de nuestro partido. Sin
caer en el disolvente oportunismo, con una receptividad amplia,
propia de los partidos seguros de su función y destino,
incorporamos nuevas ideas, adoptamos nuestros métodos
nutriéndolos de la problemática lo mismo para
enarbolar nuestras banderas, que para señalar nuestras
metas y proseguir con decisión nuestro propio rumbo.
En los momentos actuales de aguda descomposición social,
el PRI orienta todavía amplías expectativas para
seguir progresando y abanderar las causas populares, sin mengua
de la libertad, por el camino de la independencia dentro de
la paz y siguiendo la vía institucional.
Contamos con instituciones que en su vigencia lejos de ser un
valladar para los cambios, los promueven. Debemos intensificar
la formación de cuadros orientados en principios ideológicos
de la Revolución Mexicana, tarea fundamental en la actividad
partidista.
En los momentos actuales el avance democrático debe realizarse
primordialmente dentro del PRI en posición abierta y
crítica, para después concurrir a ganar el proceso
electoral de julio del 2000. Debemos también concurrir
con la mejor plataforma, con las mejores ideas de aplicación
factible y podemos y debemos ir con los mejores hombres, ir
con unidad con cohesión de tal manera que cantidad y
calidad coincidan. Y si llega a presentarse la disyuntiva, debemos
escoger la segunda.
Puerta abierta para que ingresen quienes tengan algo que aportar,
puerta abierta para que se vayan los oportunistas. Depurar las
filas garantiza la pujanza y unidad interna en las filas.
México es un país de mayoría de mujeres
y de jóvenes. Debemos de facilitar su participación
en puestos representativos.
Diputado
local. Presidente del CDE del PRI en el estado de Guanajuato.
