Mensaje de Dulce María Sauri durante el registro de la Plataforma Electoral
y del candidato a la Presidencia de la República ante el IFE*

Los partidos políticos somos entidades de interés público que intervenimos en los procesos electorales, en los términos que expresamente señala la Ley, cuya finalidad es la de promover la participación del pueblo en la vida democrática, contribuir a la integración de la representación nacional y hacer posible el acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder público, de acuerdo con nuestros programas, principios e ideas, y mediante el sufragio universal, libre, secreto y directo.

Partimos de la convicción de que todos derecho implica su correlativa obligación. Los derechos que la Constitución consagra en favor de las organizaciones partidistas, con miras a fortalecer un régimen de partidos políticos, conllevan una carga de obligaciones jurídicas, políticas, sociales y éticas.

De tiempo atrás, los partidos, además de ser actores destacados del proceso electoral, somos corresponsables de su organización y desarrollo. Nos corresponde a todos, por tanto, y sin excepción, trabajar para que las elecciones se desarrollen en observancia de la Constitución y la Ley, que acrediten ante la sociedad y legitimidad, que consoliden una cultura política democrática y asienten un clima de respeto, tolerancia, civilidad y responsabilidad en las contiendas político-electorales.

El derecho de postular candidatos es exclusivo de los partidos, pero ese derecho implica múltiples obligaciones, una obligación que responde al imperativo de fortalecer el sistema de partidos y postular soluciones a los ingentes problemas nacionales; es la de registrar una plataforma electoral que abanderen los candidatos y discutan los contrincantes, de manera que la sociedad pueda optar entre políticas públicas, programas y proyectos de Nación, y no sólo sobre personalidades.

En cumplimiento de esta obligación el PRI, en los términos de la legislación aplicable, viene a solicitar registro de su plataforma electoral ante el Consejo General del Instituto Federal Electoral.

Nuestra Plataforma Electoral es el producto de una consulta plural y abierta al priísmo nacional y a la sociedad en su conjunto, a lo largo de ocho meses de intenso trabajo.

Documento programático incluyente, que parte de un estudio realista de la problemática nacional, su tendencia así como de diversas propuestas para afrontar, eficiente y eficazmente los retos, rezagos y carencia que aún laceran a nuestra sociedad.

Esta Plataforma Electoral responde celosamente a los documentos básicos del PRI, registrados ante este órgano de Estado, reflejan nuestros principios y valores al tiempo que contienen los compromisos y las propuestas que guiarán nuestros pasos en la contienda electoral.

Es una oferta política responsable, con visión del futuro que habremos de sostener con dignidad, tolerancia, respeto y civilidad. Es un Proyecto de Nación en el que creemos y que consideramos como la mejor oferta electoral para las mexicanas y los mexicanos.

Procedo a hacer entrega, Consejero Presidente, de la Plataforma Electoral del PRI.

De igual forma, como es del conocimiento público, en puntual y estricta observancia de nuestro estatutos, cuya constitucionalidad y legalidad han sido sancionados por esta autoridad y se encuentran debidamente registrados, el Partido Revolucionario Institucional postuló como candidato a Presidente de la República de los Estados Unidos Mexicanos al ciudadano Francisco Labastida Ochoa, a través de una consulta directa a militantes, simpatizantes y ciudadanía en general, por medio del voto libre, secreto y directo. Casi 10 millones de votos, que son el punto de partida para ganar las elecciones federales y locales del año 2000. Por todo lo anterior, en observancia de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la Legislación Federal Electoral, solicitamos el registo del ciudadano Francisco Labastida Ochoa como candidato a Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.