EDITORIAL

CON LA FUERZA DE LAS IDEAS

La victoria del PRI el próximo 2 de julio será contundente por estar sustentada en ideas: la transformación de nuestras aspiraciones en conceptos-compromiso que procuren el apoyo electoral para que Francisco Labastida Ochoa acceda al Ejecutivo Federal y nuestros candidatos a legisladores consigan la mayoría en las cámaras de diputados y senadores.

La idea del México incluyente, plural, participativo en el que vivimos, subyace en el mestizaje, se siembra en la Independencia, se nutre en la Reforma y florece en la Revolución. Esa idea generosa la expresa el PRI en el Siglo XX; recrea el concepto original y conduce la formación de una nación moderna para los mexicanos. La proyecta hacia el Siglo XXI, con la convicción de que nuestro Partido es la institución política más afín al pueblo de México; en él y con él, ha encontrado la fuerza para conducir el cambio de la sociedad, crecer con estabilidad y paz en el largo camino de lograr la justicia social en la democracia.

Nuestras ideas parten del diagnóstico integral de un país en la globalidad; las propuestas están íntimamente vinculadas a la posibilidad de realizarlas. Lograr metas y objetivos, obliga a expresarlos en un plan de gobierno. Estamos conscientes de que en su elaboración intervienen muchas mentes; no es tarea de una sola persona, sino producto de una reflexión colectiva, ciertamente encabezada por un líder legítimo como lo es sin duda nuestro candidato a la Presidencia de la República.

En el PRI sabemos que las ideas políticas se refieren a la comunidad porque parten de ella; las tesis fundamentales están fraguadas en el alma popular. Por eso abrevamos de ese sentido social. Como ejemplo, con la participación de las y los ciudadanos, construimos una plataforma electoral que recoge miles de ideas producto del conocimiento, interés y experiencia de miles de personas. En esta campaña, el PRI continuará con el proceso democrático desplegado durante nuestra elección interna. Con esa convicción democrática, ofrecemos y recogemos planteamientos, necesidades y demandas: los evaluaremos, discutiremos, consensuaremos, precisaremos para convertirlos en acciones desde el gobierno.

Como miembros del partido histórico de la Revolución Mexicana, estamos vacunados contra ocurrencias; lejos de espontaneidades que sólo encierran ilusiones o absurdas simplificaciones de nuestra realidad. El asunto es serio: implica alejarse de declaraciones impactantes, coyunturales, simplemente demagógicas.

El carácter emotivo que incita al voto, debe confrontarse con el estrictamente racional, derivado del análisis lógico de la propuesta del candidato y el Partido. La fuerza de las ideas que construye el PRI calibra ambos elementos a fin de convencer al elector y a la electora respecto de nuestra seriedad, profundidad y efectividad y a la vez, los estimula a cruzar las boletas seguros de que la acción del PRI, si bien toca las fibras más sensibles de los requerimientos populares, sobre todo garantiza firmeza, congruencia y trascendencia. Así lo demuestran la confianza social evidenciada al elegir a nuestro candidato y las ideas-fuerza enmarcadas en esta campaña por la victoria.

Dulce María Sauri Riancho
Presidenta del Comité Ejecutivo Nacional