Los Chiapanecos listos para los comicios

Lic. Carlos Rodolfo Soto Monzón

Las actuales circunstancias de Chiapas nos han permitido reposicionarnos frente a una sociedad que, de vigilante, pasó a ser agente activo del cambio estructural con que el PRI asume el reto de presentarse a las elecciones federales y estatales de éste año. Los procesos internos a que se someten quienes aspiran a un cargo de elección popular, las directrices que marca el Comité Ejecutivo Nacional, la vocación democrática que han mostrado el Presidente Ernesto Zedillo y el gobernador Roberto Albores y la voluntad de cambio que impulsa la militancia del Partido, han sido, sin lugar a dudas, los factores determinantes que nos han llevado a una nueva etapa en la que estamos obligados a mantener la continuidad renovadora, por un lado y por el otro, a construir una plataforma política congruente con nuestros principios ideológicos, pero al mismo tiempo, acorde con las necesidades, exigencias y aspiraciones de la ciudadanía.

En ese sentido, hemos hecho a un lado las complacencias y mantenemos vigente el ejercicio de inclusión, porque consideramos que sólo a través de un acercamiento real con la gente, lograremos consolidar la normalidad democrática y sólo así también, podremos seguir siendo la piedra angular de la gobernabilidad y la estabilidad social en Chiapas y en México.

Actualmente vivimos un proceso interno para elegir a nuestro candidato al gobierno del estado. Con reglas claras y precisas, la contienda ha despertado sumo interés entre los ciudadanos, porque por primera vez, en ese nivel, se rompe el círculo vicioso que obligaba al Partido a atenerse a una determinación unipersonal. Por otro lado, destrozó la inercia histórica de los militantes priístas a quienes vemos, con inusitado entusiasmo, haciendo labor de proselitismo a favor del candidato con quien simpatizan.

Obviamente, la democratización interna del PRI en Chiapas, trae consigo sus propios riesgos y estamos determinados a enfrentarlos. Por ello, hemos establecido, además de normas equitativas, legales, transparentes e imparciales, un principio de relación claro entre la unidad partidista y la posibilidad contundente del triunfo del Partido en las dos elecciones que se celebrarán este año.

Es decir, construimos acuerdos internos que nos permitan sentar las bases sólidas de una estrategia de unidad que nos otorguen legitimidad y mayoría en los dos comicios constitucionales.

Llegar a las fechas electorales con la confianza de los votantes, nos garantiza un triunfo irreversible. Por eso, diversificamos la participación de la sociedad y canalizamos adecuada y ordenadamente las propuestas ciudadanas, para efecto de convertirlas en objeto de especial atención por parte de nuestro candidato a la Presidencia de la República, Francisco Labastida Ochoa y, posteriormente de quien sea nuestro abanderado para el gobierno de Chiapas.

La democratización interna del PRI -con todos los riesgos que implica-, por los resultados obtenidos y la activa participación de la sociedad, evidentemente, lo ha colocado en una posición en lo que pese a las ventajas, no podemos, ni debemos sentarnos a esperar que la victoria llegue sola.

Vamos a afianzar el triunfo del licenciado Francisco Labastida mediante la dinamización del proselitismo y a través de una plataforma política que surja de la sociedad y que lleve implícita la voluntad de renovación. No podemos avanzar solos; requerimos del empuje de la gente y a ella nos apegamos en estos momentos en que tenemos el desafío de consolidar un proyecto democrático que nos conduzca a las reformas torales requeridas por el país.

Las reformas de fondo que perseguimos, serían inútiles si antes de éstas no democratizamos nuestros procesos internos. De ahí la necesidad de que las instituciones políticas, es decir, los otros partidos políticos, se democraticen internamente para que, en base a su propia experiencia, aprendan a respetar la voluntad mayoritaria y se apeguen a los resultados electorales.

Mientras nuestros adversarios políticos se enredan entre sí, el Partido Revolucionario Institucional se ha colocado a la vanguardia de la democratización de México y ello, sin riesgo de equivocarnos, nos garantiza el triunfo en las elecciones para Presidente de la República y para Gobernador del Estado.

*Abogado. Presidente del CDE en Chiapas. Fue secretario de Gestión Política y Coordinador Jurídico. Fue Procurador de Justicia y secretario de Gobierno, del estado de Chiapas.