EL PRI ES SUMA DE TALENTO, CAPACIDAD Y LEALTAD: FRANCISCO
LABASTIDA OCHOA

Nos hemos reunido hoy a conocer de la renuncia de un Presidente espléndido, que hizo un gran trabajo; a conocer también de una propuesta de quien fue Secretaria General y realizó un trabajo que puede escribirse en los anales del Partido. Como es obvio, entran en este momento sentimientos encontrados.

Un político de gran talla, José Antonio González Fernández, es invitado por el Presidente de la República, Ernesto Zedillo Ponce de León, a ocupar un ministerio de alta responsabilidad, una secretaría con elevadas funciones.

Hoy nos reunimos, mujeres y hombres que hacemos cotidianamente política, pero en pocas ocasiones se hace historia y nosotros la hicimos en el Partido y en el país, el Consejo Político Nacional, por el Comité Ejecutivo de nuestro Partido, Dulce María y José Antonio, todos ustedes, al haber impulsado la transformación más profunda que ha vivido nuestro Partido en toda su historia, por eso tenemos sentimientos encontrados.

Felicidad por el reconocimiento a José Antonio, que acude a cumplir otra responsabilidad pero no se va, aquí está su corazón, aquí están sus emociones y aquí está el compromiso permanente de él con el Partido en que orgullosamente milita.

Celebro que la mujer que construyó, junto con ustedes parte importante de la vida del Partido y que ha hecho historia con la conducción inteligente, atinada y leal Dulce María Sauri Riancho, haya asumido, a partir hoy, la Presidencia del Partido.

Es, en primer lugar, un reconocimiento a una mujer brillante que no escatimó esfuerzos ni horas de trabajo para coadyuvar a que la transformación más importante del Partido, se haya realizado con éxito extraordinario.

No fue gratuito que 10 millones de mexicanos hayan ido a votar el pasado 7 de noviembre en la votación interna más alta que cualquier Partido haya tenido en toda su historia, incluso más alta que la obtenida por cualquier partido de oposición, incluyendo las elecciones constitucionales; ese es el vigor y la fuerza del Partido en el cual orgullosamente militamos.

Dulce María, estoy seguro que va a tener éxito, porque suma al talento, la capacidad, la habilidad y la tersura para conducir los asuntos políticos. Logramos con ello además, al integrarse Esteban Moctezuma Barragán y Emilio Gamboa Patrón, integrar en el Partido un solo equipo, no hay un equipo en el Partido y otro en la campaña, hay un solo equipo que está trabajando para ganar las elecciones del año 2000 para fortalecer la unidad del Partido y para ganar la mayoría en el Congreso de la Unión y, desde luego, la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal.

Aquí, en la sede del Partido, todos vamos a estar a sus órdenes, no habrá oficinas paralelas, no habrá lugares donde estemos trabajando y atendiendo a los compañeros del Partido, sino todos desde aquí, estaremos a sus órdenes.

Lo haremos con la profunda convicción de poder servir al Partido. Si algo quiero hacer, además de conducir los esfuerzos de los miembros de mi Partido para ganar la Presidencia de la República, es fortalecer la unidad, servir al Partido al que orgullosamente pertenezco, revitalizar su fortaleza, que ya lo hicieron ustedes, y así asegurarnos la capacidad, no sólo que el Partido gane las elecciones del año 2000, sino que tenga la vitalidad para marcarle el rumbo al país, de largo plazo que el cambio de sexenio nos obliga a pensar y a definir.

Militan en el Partido mujeres y hombres distinguidos por su habilidad, su talento político y su capacidad de organización, distinguidas por su lealtad, convencimiento de que nuestro país tiene un futuro de grandeza y la decisión de luchar, no sólo para que el Partido mantenga el poder, sino para hacer cambios en el país, para lograr que haya justicia social efectiva en todo México.

Con este compromiso, he contendido para ganar la candidatura y con este compromiso vamos a ganar la Presidencia de la República. Les comenté a ustedes, se los dije y lo quiero refrendar: aspiro a ser Presidente de México para hacer cambios en el país, cambios con rumbo para lograr que la justicia social esté presente efectivamente en todo el país, para generar muchos más empleos, para combatir la criminalidad y la corrupción y para hacer que los mexicanos recuperemos la fe y la esperanza en que el futuro estará a la altura de nuestros deseos y convicciones y a la altura de este gran país.

He recibido siempre del Consejo Político de ustedes, sabiduría, la experiencia que han acumulado los miembros de mi Partido. No tengo hoy otra cosa más que agradecerle a todos ustedes, el talento y el esfuerzo que siempre le han dedicado a nuestro Partido y aunado al amor que le tienen y el cariño a México, dará al Partido y al país, siempre buenos resultados.

Muchas gracias.