MÉXICO, GUADALAJARA, MONTERREY Y PUEBLA
Rezago
sociodemográfico en las áreas metropolitanas de
las grandes ciudades
JORGE
BENJAMÍN CHAVARRÍA BRAVO*
La
concentración de alrededor de 58 millones de personas
en 347 ciudades de México es resultado del intenso proceso
de urbanización que ha experimentado nuestro país
a lo largo del presente siglo, sobre todo durante las varias
décadas de vigencia del modelo de desarrollo basado en
la sustitución de importaciones. El rápido crecimiento
de la industria y los servicios, así como la expansión
demográfica, indujo a su vez la concentración
de recursos públicos para dotar a las ciudades de infraestructura
y equipamiento básico y atender la creciente demanda
de salud y educación.
Esas
circunstancias determinaron que las ciudades, no obstante las
demandas adicionales contenidas en las cuantiosas corrientes
migratorias que se dirigieron hacia ellas, alcanzaran los mayores
logros sociales y, que de cara al siglo XXI, los municipios
y localidades urbanas registren los índices de marginación
más bajos del país.
La
atención dirigida a la población más rezagada
en el mundo urbano requiere estimar su cuantía y conocer
sus características económicas, sociales, demográficas,
culturales y étnicas. Así, las nuevas orientaciones
de las políticas y de los programas sociales requieren
de indicadores con referencia geográfica, es decir que
sean capaces de delimitar el territorio en que vive la población
más rezagada, muy especialmente las colonias y los barrios
populares.
El
rezago sociodemográfico urbano es un fenómeno
multidimensional con profundas implicaciones territoriales y
ambientales; por eso, la definición de estrategias, políticas
y programas de desarrollo regional sustentable requiere de estudios
y la construcción de medidas de déficit que capten
la globalidad del fenómeno, describan la intensidad de
la exclusión en cada una de sus formas analizadas y precisen
sus implicaciones territoriales. En otras palabras, es necesario
incorporar el sistema de información geográfica
en los análisis de la cuantía y características
de la población que vive en condiciones de rezago, pues
de esa forma se hace posible delimitar los microespacios urbanos
donde el fenómeno ocurre con mayor intensidad.
El
índice de rezago sociodemográfico urbano que se
presenta en este artículo es una propuesta que busca
avanzar en ese sentido. Se trata de una medida de déficit
que diferencia poblamientos urbanos según el impacto
global de las privaciones que padece la población como
consecuencia de la falta de participación en el sistema
de educación básica, la residencia en viviendas
inadecuadas y el peso de las cargas y responsabilidades asociadas
con la manutención y cuidado de los niños y adultos
mayores.1
Es
importante señalar que los indicadores seleccionados
guardan estrecha relación con otras situaciones de déficit
(véase cuadro 1). Así, por ejemplo, la residencia
en viviendas sin drenaje o agua entubada con frecuencia se relaciona
con la ubicación en poblamientos irregulares o precarios,
la percepción de ingresos monetarios bajos y la incidencia
de bajos niveles de escolaridad. Esas relaciones entre dimensiones
de la exclusión sugieren que el índice de rezago
sociodemográfico es una medida sintética que capta
de forma directa e indirecta una diversidad de situaciones que
comprometen la sustentabilidad del desarrollo urbano.
El
índice de rezago sociodemográfico se estimó
con la técnica de componentes principales; en su cálculo
se consideraron 22, 513 Áreas Geoestadísticas
Básicas (AGEB)2 de las 347 ciudades que integran el sistema
urbano nacional; no obstante, aquí únicamente
se analizaran los resultados obtenidos para las cuatro principales
metrópolis del país.
El
índice se agrupó en cinco estratos mediante la
técnica Dalenius; esa agrupación permite no sólo
identificar con facilidad las AGEB con mayor rezago sociodemográfico,
sino también las colonias y barrios populares donde las
privaciones comprometen en mayor medida la calidad de vida de
la población y condicionan las oportunidades de desarrollo
futuro de las ciudades.
Incidencia
del rezago sociodemográfico en las
cuatro grandes metrópolis
Las
áreas metropolitanas de México, Guadalajara, Monterrey
y Puebla, constituyen los principales centros que articulan
el sistema de ciudades de México y ejercen influencia
sobre los territorios del centro, occidente y noreste. El volumen
de población y su importancia económica, cultural
y política hacen de estas cuatro metrópolis las
principales protagonistas del desarrollo urbano nacional, razón
por la que su dinámica afecta de manera directa al conjunto
urbano nacional, en particular, a la distribución de
la población.
En
dichas urbes habitaban en 1995 alrededor de 25.4 millones de
habitantes, que representan 43 por ciento de la población
urbana nacional y su actividad económica representaba
para 1993 poco más de la mitad del producto nacional
(medido por el valor agregado censal bruto) y 58 por ciento
del total urbano. Sus respectivas áreas urbanas están
integradas por 7, 118 áreas geoestadísticas básicas,
que abarcaban cerca de una tercera parte del total de AGEB de
las 347 ciudades. De ese total, únicamente 657 presentan
alto o muy alto grado de rezago (que equivale a 9.2%), mientras
que en las 343 ciudades restantes la proporción de AGEB
con alto grado de rezago alcanza 22.4 por ciento (veáse
cuadro 2).
La
importancia de analizar la incidencia del rezago sociodemográfico
en estas áreas urbanas, radica en que son las que tienen
un proceso de urbanización más consolidado, razón
por la cual su comportamiento presenta diferencias notables
con respecto a las ciudades medias y pequeñas, sin olvidar
que existen diferencias entre ellas. Otro aspecto importante
a considerar, es que el territorio sobre el cual se extienden
involucra a 96 unidades político administrativas (municipios
y delegaciones) de siete entidades distintas, lo que en el ámbito
de planeación y ordenamiento territorial representa un
enorme reto en términos de administración pública
y gestión del desarrollo urbano.
Área
metropolitana de la ciudad de México:
una de las de menor rezago
Esta
metrópoli es la que tiene el proceso de urbanización
más avanzado y consolidado del país, al mismo
tiempo que presenta gran heterogeneidad en su estructura urbana
y en la ocupación del territorio. Como es de esperarse
por ser el conglomerado urbano de mayor consolidación,
la incidencia del rezago es poco significativa si se considera
que del total de AGEB que la conforman (4, 430) solamente 242
presentan una alta o muy alta intensidad de este fenómeno
(5.5% del total de AGEB) y en ellas residen 560 mil personas,
es decir, apenas 3.4 por ciento de la población metropolitana.
Cabe
destacar que si se considera la entidad político administrativa
a que pertenecen las AGEB de alto grado de rezago del AMCM se
observa mayor incidencia en los municipios conurbados del estado
de México (199) que en las delegaciones del Distrito
Federal (41), lo que es resultado de una urbanización
más reciente en los municipios de la periferia más
lejana de la ciudad central y que corresponden a áreas
de reciente incorporación a la zona metropolitana. De
esta forma, la población de menores recursos es la que
ha contribuido principalmente a la urbanización de las
áreas periféricas de la ciudad, donde establecen
su vivienda con escasos servicios y marcados déficits
en infraestructura educativa y equipamiento urbano3 (veáse
mapa 1).
Otro
hallazgo importante lo constituye el hecho de que existe una
estrecha asociación entre la antigüedad del asentamiento,
la densidad de población y el grado de rezago sociodemográfico,
pues de las 256 AGEB que se crearon durante el periodo 1990-1995
y que seguramente constituyen una parte significativa de la
expansión de la mancha urbana, 108 presentan alto grado
de rezago y en ellas la densidad promedio (85 hab/ha) es menor
a la del conjunto del área metropolitana de la ciudad
de México (151 hab/ha).
En
cuanto a la distribución territorial de las AGEB con
mayor rezago, los principales conglomerados corresponden a las
áreas conurbadas del municipio de Valle de Chalco Solidaridad
(46) principalmente en las colonias Avándaro, Guadalupana,
Santa Cruz, Jardín y Tico. Le sigue por número
de AGEB las áreas conurbadas de los municipios Ecatepec
(colonias San Andrés de la Cañada, Álamos,
La Agüita, La Esperanza y La Presa); Chimalhuacán
(colonias Punta La Zanja, San Pablo, Barrio Canasteros, Barrio
Artesanos, entre otras); y Chalco (colonia Jardines de Chalco
y en las localidades de San Juan y San Pedro Tezompa, San Martín
Cuautlalpan y Santa María Huexoculco). De las delegaciones
del Distrito Federal es Iztapalapa la que tiene mayor número
de AGEB con alto grado de rezago, las cuales se localizan principalmente
al sureste de dicha demarcación.
En
el otro extremo se encuentran cerca del sesenta por ciento de
las AGEB de la metrópoli (58%) que pertenecen al estrato
de muy bajo grado de rezago y en dichas áreas reside
aproximadamente 9.8 millones de personas. Si se consideran las
unidades político administrativas que integran la zona
metropolitana, se observa que las mayores proporciones de AGEB
pertenecientes al estrato muy bajo corresponden a las delegaciones
centrales Benito Juárez (99%), Cuauhtémoc (97.4%)
y Miguel Hidalgo (96.6%); mientras que en el estado de México
corresponde a Chiconcuac (100%), Coacalco (94.7%) y Cuautitlán
Izcalli (67.7%).
Guadalajara:
ciudad de gran dinamismo
El
área urbana de Guadalajara (AMG) estaba conformada en
1995 por 1, 016 AGEB, de las cuales, únicamente se contó
con información para calcular el índice de rezago
para 1997. En promedio, las AGEB de esta metrópoli tenían
una densidad de 104 habitantes por hectárea y una población
promedio de 3, 392 personas.
Al
igual que en la anterior, en esta metrópoli la mayor
proporción de AGEB se ubica en el estrato de rezago muy
bajo (48.7%), mientras que las AGEB con grado alto y muy alto
representan 14.8 por ciento, y el resto se distribuye en los
grados medio y bajo (15.1% y 21.3% respectivamente).
Las
zonas en las que se ubican las AGEB de alto grado de rezago
corresponden a la periferia, en los municipios conurbados. Al
norte y poniente del área urbana corresponden a asentamientos
del municipio de Zapopan; al oriente, en el municipio de Tonalá,
las colonias de San Gaspar de las Flores y Santa Paula; y al
sur, en los municipios de El Salto y Tlaquepaque (veáse
mapa 2).
La
distribución territorial de AGEB con alto grado de rezago
está estrechamente relacionada con las diversas modalidades
del proceso de urbanización de Guadalajara, su dinámica
de crecimiento poblacional, así como a la multiplicación
de asentamientos humanos irregulares.
El
crecimiento de este tipo de asentamientos en el área
periférica del AMG ha sido dinámico. No obstante
que se han realizado avances significativos en la metrópoli
en materia de vivienda y servicios urbanos básicos, prevalecen
rezagos importantes para una parte considerable de la población.
Por otro lado, es precisamente el municipio central (Guadalajara)
el único que no cuenta con alguna AGEB de grado alto
o muy alto y, a su vez, el que cuenta con la mayor proporción
en el estrato muy bajo (84.5%).
Monterrey:
ciudad de grandes contrastes
El
área urbana de la ciudad de Monterrey abarca parte del
territorio de nueve municipios y esta integrada por 1, 010 AGEB,
de las cuales se pudo calcular el índice de rezago sociodemográfico
de 943. De las cuatro grandes metrópolis, es esta la
que presenta mejores condiciones, ya que cuenta con el menor
número de AGEB con alto grado de rezago (veáse
mapa 3). Asimismo, de las 58 AGEB de reciente creación
(durante 90-95), solamente 18 presentaron grado de rezago alto
o muy alto, lo que en términos relativos representa 31
por ciento, mientras que en las restantes tres áreas
metropolitanas tal proporción es superior a 40 por ciento.
Ello sugiere un crecimiento del área urbana con menores
carencias en esta ciudad.
No obstante lo anterior, Monterrey es una ciudad de grandes
contrastes y desigualdades sociales. Paralelo al crecimiento
poblacional de la ZM, se ha dado una fuerte movilidad intraurbana,
con importantes repercusiones en el deterioro de algunos barrios
centrales en el municipio de Monterrey y en el establecimiento
de un número considerable de asentamientos irregulares
y colonias populares carentes de equipamiento y servicios en
los municipios de reciente integración. Esta dinámica
contrasta con el surgimiento de barrios residenciales con excelente
calidad urbanística.
Desde
el punto de vista social, una de las principales manifestaciones
del proceso de metropolización de Monterrey ha sido la
segregación de la población. Existen rezagos en
la disponibilidad y calidad de la vivienda y los servicios públicos,
las cuales carencias son más evidentes en los municipios
de Juárez, García, Apodaca, General Escobedo,
e inclusive una parte importante del municipio de Monterrey
hacia el sur y noroeste de la ciudad, donde se concentra la
población con menores ingresos y peores condiciones de
vida.
Es
precisamente en el área urbana de los municipios anteriormente
mencionados donde existe mayor proporción de áreas
geoestadísticas de alto rezago, con excepción
de Monterrey (en donde únicamente 9 de las 361 AGEB con
que cuenta, presentan dicha situación). Estas se ubican
en su mayoría al noroeste, en las inmediaciones del cerro
del Topo, mientras que las AGEB con grado medio y bajo predominan
al sur del área urbana sobre la carretera a Montemorelos;
el área urbana del municipio de General Escobedo, al
norte de la ciudad, tiene el mayor número de AGEB con
alto grado de rezago (19). Por su parte, la localidad de García,
que no esta conurbada y que se encuentra integrada en términos
funcionales a través de un entronque de la carretera
que va a Saltillo, presenta en contraste una situación
de alto rezago en 5 de las 13 AGEB que la integran. Los municipios
de San Nicolás de los Garza, San Pedro Garza García
y Guadalupe enfrentan una situación totalmente distinta,
ya que más de 85 por ciento de sus AGEB pertenecen al
estrato muy bajo.
Puebla:
ciudad de grandes carencias
El
área metropolitana de Puebla se extiende sobre el territorio
de 26 municipios de dos entidades federativas (Puebla y Tlaxcala),
y está conformada por 748 AGEB y es la que presenta mayor
número de unidades territoriales con alto o muy alto
grado de rezago sociodemográfico. Se estima que 218 AGEB
presentaban esa situación, de las cuales, cerca de una
tercera parte se localizan en el área urbana que pertenece
al municipio de Puebla. A diferencia de las otras áreas
metropolitanas en las que la mayor frecuencia de AGEB se ubica
en los municipios periféricos, en Puebla tal situación
la presenta el municipio central.
Las
AGEB con alto grado de rezago se distribuyen en la periferia
del área urbana, principalmente al noroeste (Coronango,
Juan C. Bonilla y San Pedro Cholula); al norte del área
urbana del municipio de Puebla y de San Pablo del Monte, Tlaxcala;
al oriente, en el municipio de Amozoc a lo largo de la carretera
que va hacia Tehuacán y Orizaba; y en aquellas localidades
que no están físicamente integradas al continuo
urbano (veáse mapa 4).
Por
su parte, Puebla es el único municipio metropolitano
con predominio de AGEB en el estrato muy bajo (53.7 por ciento),
mientras que en la mayoría de los municipios que conforman
la zona metropolitana no existe alguna AGEB perteneciente a
dicho estrato.
La
expansión física de la ciudad de Puebla se ha
llevado a cabo dejando un importante número de terrenos
baldíos, lo cual ha elevado el valor del suelo como consecuencia
de la especulación, haciéndolos inaccesible para
los sectores de la población que buscaron otras formas
de acceso al suelo y a la vivienda. En la mayoría de
los casos, la población de bajos ingresos enfrentó
este problema adquiriendo tierras de propiedad ejidal en la
periferia. Sin embargo, en este tipo de asentamientos no existe
una oferta adecuada de servicios públicos.
A
manera de conclusión
Este
artículo muestra una fuerte asociación entre la
incidencia del rezago sociodemográfico y el nivel de
consolidación urbana, ya que la mayoría de las
AGEB con alta o muy alta intensidad de este fenómeno
se ubica predominantemente en la periferia de las cuatro áreas
urbanas, es decir, en zonas de reciente incorporación.
La
distribución del rezago en las cuatro áreas metropolitanas
presenta un patrón territorial común, del cual
pueden deducirse algunas tendencias generales:
-
Destaca la continuidad territorial de las AGEB según
su grado de rezago sociodemográfico, lo que sugiere que
la apropiación del espacio urbano se produce a través
de grupos que comparten ciertas características, como
puede ser el nivel de ingreso, las formas de vida, la composición
étnica, las costumbres y valores culturales, entre otros.
De esa forma, la convivencia en espacios, a veces claramente
delimitados, se convierte en un factor que refuerza la identidad
colectiva en torno al hábitat urbano.
-
Las continuidades territoriales formadas en la mayoría
de las ciudades por las AGEB con rezago medio, bajo o muy bajo
no son homogéneas, pues a menudo aparecen lunares de
alto y muy alto rezago; a la vez, las continuidades que forman
las AGEB con alto y muy alto rezago sociodemográfico,
suelen ser interrumpidas por poblamientos con bajo rezago.
-
Una parte importante de las áreas urbano-marginadas de
las cuatro metrópolis corresponden con frecuencia a AGEB
que no existían en 1990 (37%), lo cual sugiere que una
parte no despreciable de la expansión de esas ciudades
ocurre en forma precaria y no planeada.
-
La ubicación preponderante de las AGEB con alto rezago
en la periferia de esas metrópolis, constituye una oportunidad
para dirigir acciones en beneficio de esa población,
la cual con frecuencia reside en asentamientos precarios e irregulares.
Además, el número de personas que viven en condiciones
comprometidas en sí mismo es significativo, pues poco
más de un millón de personas en estas cuatro metrópolis
habitan en AGEB con alto y muy alto grado de rezago sociodemográfico.
* Jefe del Departamento de Integración con Programas
Económicos, CONAPO
1 El índice de rezago sociodemográfico utiliza
como fuente de información los resultados del Conteo
de Población y Vivienda 1995, levantado por el INEGI
en el mes de noviembre de ese año. Debido a que el objetivo
principal del Conteo fue enumerar a la población, sus
cuestionarios incluyeron pocas preguntas, razón por la
cual, la información socioeconómica y demográfica
es limitada. Con ello, en la construcción del índice
no fue posible incorporar otras dimensiones y formas de rezago.
2 En este artículo se hará referencia únicamente
a los resultados obtenidos para las cuatro principales áreas
metropolitanas del país. A diferencia de los análisis
por municipio o localidad, los basados en Área Geoestadística
Básica (AGEB) permiten conocer algunas características
de los tipos de poblamiento que existen en el interior de una
ciudad.
3 Si se consideran las AGEB que no presentaron cambio alguno
en sus límites entre 1990 y 1995, es decir, aquellas
que continuaron delimitando la misma superficie territorial
entre el XI Censo y el Conteo, las AGEB con alto grado de rezago
se concentran según tipo de poblamiento (ver CONAPO,
Escenarios demográficos y urbanos de la zona metropolitana
de la ciudad de México, 1990-2010, México,1998)
en los denominados pueblos conurbados y en colonias populares
de baja densidad (69%).
