EL PRI, AL CAMBIAR, POSIBILITA EL CAMBIO DE LA SOCIEDAD...
MANUEL
ÁNGEL NÚÑEZ SOTO *
Los
mexicanos a lo largo de la historia han avanzado en la construcción
y consolidación de instituciones que permiten hablar
de la normalidad democrática que vive hoy el país.
En
este contexto, el Partido Revolucionario Institucional, haya
jugado un papel fundamental, toda vez que sido el principal
promotor de esa transformación desde su nacimiento como
Partido Nacional Revolucionario, en el que su misión
fue la de orientar la práctica política del país
por la vía institucional, para dejar de ser un país
de caudillos; hasta la de un partido que abre su proceso de
selección interna de candidato a la Presidencia de la
República; de la militancia a la ciudadanía.
Esta
apertura responde al actuar congruente de una organización
política, que ha sabido cambiar acorde a los tiempos
que marca la sociedad mexicana; tiempos nuevos que reclaman
avances democráticos al interior del PRI, ya que lo hecho
resultaba insuficiente en razón de lo logrado en el exterior.
Lo
anterior se afirma porque en el pasado reciente un grupo importante
de la ciudadanía dejo de tener credibilidad en los procesos
internos para seleccionar candidatos, toda vez que sólo
la militancia tenía exclusivamente en sus manos la toma
de decisiones, hecho que conllevó a la que ante esta
falta de credibilidad, la legitimidad en los procesos internos
se perdiera a la luz de la sociedad.
Esto
significó una razón por la que el PRI, como ningún
otro partido político, decidió afrontar el reto
de profundizar su democracia interna, para responder de esta
forma a la legítima demanda de ampliar las formas de
participación democrática de la ciudadanía
y con ello seguir siendo la organización de vanguardia
en el cambio y promotora del mismo.
Como
principio de este proceso, la dirigencia nacional del PRI, realizó
un intenso recorrido por toda la República para conocer
la opinión de los órganos del partido y de la
militancia; visitas en las que se manifestaron mayoritariamente
por consolidar formas de organización interna más
abiertas y más democráticas, que permitieran no
anclarse en prácticas del pasado, para hacer frente a
las nuevas formas de acción política hacia su
interior, a corrientes de opinión y nuevos espacios de
manifestación, muchos puntos de vista y un gran debate
interno que abarcara todos los temas, las decisiones de partido
y las decisiones del gobierno.
De
ahí que la propuesta al Consejo Político Nacional,
fuera en el sentido de que el método de selección
interna de candidato a la Presidencia de la República,
partiendo de la Constitución General de la República,
de la Declaración de Principios del Programa de Acción
y de los Estatutos, fuera por voto libre, secreto y directo
de la militancia y de la ciudadanía, método que
fue aprobado por dicho órgano y que en sesión
posterior aprobó un marco normativo electoral interno
confiable, justo, equitativo y transparente.
Sumado
a lo anterior, los militantes priístas que aspiraban
a ser candidatos del PRI a la Presidencia de la República,
con base en la convocatoria emitida para este fin, solicitaron
su registro como precandidatos, aceptando las reglas que norman
el proceso de selección interna, hechos que convalidan
que el proceso es viable.
Hoy,
el desarrollo del proceso, se puede decir que se lleva a efecto
en términos de la normalidad democrática, ya que
existen los elementos y las condiciones necesarias para que
así sea.
Aún
y cuando muchos se han manifestado en sentido negativo sobre
el, no se puede perder de vista que es un proceso inédito,
que por lo mismo tiene la posibilidad de ser perfectible, sin
dejar de afirmar que es un proceso que en su desarrollo se ha
sujetado a las normas establecidas para el mismo.
Se
puede afirmar categóricamente, que sin duda el proceso
que está llevando a cabo en su interior el PRI, es legítimo,
porque responde a los nuevos tiempos, está apegado a
la legalidad y a una legítima demanda del priísmo
nacional.
Proceso
interno que le gana el respeto, credibilidad y confianza de
la sociedad, lo que en consecuencia le otorga legitimidad al
mismo, además de ser un elemento fundamental para ganar
las elecciones del año 2000, sin la posibilidad de cuestionamiento
alguno.
No
hay que perder de vista, que este método de selección,
no es el único que prevén los documentos básicos
del PRI, ya que considera otros, en razón del desarrollo
de la cultura democrática de las diversas regiones del
país, la cual responde a una forma social de ser.
Por
último, es relevante destacar que esta legitimidad, se
sustenta en la transformación el PRI, que al cambiar
posibilita el cambio de la sociedad mexicana, sin perder nuestros
valores y las instituciones que a lo largo del devenir histórico
hemos construido los mexicanos y que nos dan identidad y fortaleza:
libertad, igualdad, democracia y justicia.
*Gobernador
de Hidalgo
