Vamos a salir bien al final de la jornada: Gutiérrez
Barrios
Por
JESÚS SÁNCHEZ/ MARISSA MACÍAS*
Entrevista
con Fernando Gutiérrez Barrios, Presidente de la Comisión
para el Desarrollo del Proceso Interno.
Fernando
Gutiérrez Barrios no sólo descarta la posibilidad
de una ruptura en el PRI, derivada de los ataques que se prodigan
los cuatro precandidatos presidenciales del tricolor; "no
lo permitiré".
Seguro
de que las expectativas de un cambio democrático en el
PRI son reales, no sin las viejas inercias acumuladas a lo largo
de 70 años como partido en el poder, el político
veracruzano puso de por medio su "modesto" prestigio
y apunta que decidió participar con la condición
de que se realizara un proceso democrático y limpio,
de otra manera no lo hubiera aceptado, dice.
En
sus oficinas del tercer piso del centro neurálgico del
PRI, Gutiérrez Barrios conversa con EL FINANCIERO y admite
que el hecho de que no saque recurrentemente las tarjetas amarillas
que le sugieren para sancionar a los precandidatos es su responsabilidad.
La
consecuencia de cancelar el registro de cualquiera sería
simplemente que se acabaría el proceso.
Indica
que no ha recibido presiones de nadie y que tiene un optimismo
razonado en que al final el cambio que experimenta el PRI, se
reflejará en el avance de la democratización de
México.
Explica
que la confrontación entre aspirantes forma parte de
lo inédito del proceso, el cual ha cobrado mayor credibilidad;
ya nadie piensa que sea una simulación, dice y apunta
que al final de cuentas así es la política, es
la lucha por el poder.
-Más
que las propuestas de los precandidatos, lo que se percibe es
la confrontación entre ellos; esto lleva a pensar que
es inevitable una ruptura dentro del PRI.
-No
la habrá. En principio había escepticismo y hasta
incredulidad de la sociedad de que esto pudiera ser una simulación
o una farsa.
Sin
embargo, conforme pasó el tiempo, creo que ahora hay
pocas dudas de que esto es serio y que hay una lucha interna
real.
Quizás
estos aspectos siempre son ambivalentes en cualquier ámbito
de la vida, sin embargo la moneda tiene dos caras. Esta confrontación
le ha dado una mayor credibilidad al proceso interno.
El
presidente de la comisión, su servidor, ha hecho exhortaciones
permanentes de que no se lastimen, que no usen calificativos,
que no se afecten. Sin embargo, estoy consciente de que en cualquier
lugar del mundo estos excesos siempre se dan y se darán,
es la lucha por el poder. Y en la lucha por el poder se dan
este tipo de acciones.
Ahora
que tuve la oportunidad de estar en Washington platicaba sobre
ese tema. Por supuesto que en las elecciones primarias realizadas
en Estados Unidos -ellos fueron los inventores-los excesos son
realmente de otra dimensión.
Las
descalificaciones son brutales, muchas veces por algunas cosas
de la vida íntima han descalificado y han quitado incluso
a precandidatos de los partidos, nada más que nosotros
no sabíamos esto. Lo que pasa es que a veces decepciona,
a veces cansa, a veces irrita, pero ha sido parte del proceso.
"¿Pero
qué es lo importante? Que éste tenga una absoluta
credibilidad, eso es lo que a mí me corresponde; pero
basada en la legalidad y la transparencia de la elección
y que al final de la jornada, aún con todos los excesos
que se han dado, mantengamos, preservemos la unidad de nuestro
partido, que no haya fractura como insistentemente se piensa
que pueda darse".
-¿Realmente
se tiene algún control sobre esas líneas que van
tan disparatadas unos contra otros, y en uso de la denostación
del contrario?
-Se
olvidan luego de que ha habido sanciones y cambios importantes
cuando algunos funcionarios del partido tuvieron que ser exhortados
a que se retiraran ante la queja o ante la impugnación
de alguno de los precandidatos. Hay que recordar que salieron
de la presidencia del PRI en Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Sinaloa;
así como en Chihuahua sus delegados. Respecto al gobernador
de Chiapas hubo una amonestación privada que resultó
pública. Realmente no funcionan los llamados en privado
porque al otro día aparecen a ocho columnas.
"Pero
he comentado cuando sugieren que saque tarjetas amarillas como
si fuera un juego deportivo, que lo que se necesita es por parte
de los precandidatos es más que buscar sanciones, buscar
votos mediante su discurso, de su mensaje que convenza a la
ciudadanía a votar por ellos; aquí el triunfo
va a ser la voluntad de los ciudadanos como es en la vida democrática
la que decida quién es el que va a ganar".
-¿Está
garantizada la imparcialidad?
-Es
evidente, así lo siento. Estoy confiado en ello, porque
he puesto toda la atención a todos los pequeños
y grandes detalles, pues ya tenía la experiencia como
secretario de Gobernación y como gobernador en las elecciones.
Somos los mismos y conocemos mucho de los problemas de carácter
electoral. Por eso cada uno ha hecho su aportación y
la hemos aceptado para que esto esté. En su momento,
con una limpieza y gran transparencia, que es muy importante
primero para los precandidatos y segundo para la opinión
pública.
Ha
hablado usted de que el proceso lleva implícita la imparcialidad,
sin embargo Madrazo dice lo contrario, incluso solicitó
la renuncia de José Antonio González Fernández.
-De
los cuestionamientos que ha habido de que no he aplicado demasiadas
sanciones, ha sido responsabilidad mía y de la comisión.
"En
ese sentido he sido totalmente autónomo y responsable
de esta enorme responsabilidad.
"Porque
así fue como pude yo aceptar, después de estar
retirado y de arriesgar -obviamente como lo he estado arriesgando-
mi modesto prestigio como político, como un viejo político,
que ha actuado en diferentes etapas de la vida política
de este país.
"Esa
era una de las condiciones para que fuera totalmente imparcial
y que se manejara dentro de ese cauce y que la elección
fuera dentro de las vías democráticas del voto
libre y secreto y directo, y así se definiría
quién triunfará".
-¿Qué
valor tiene, entonces, el planteamiento formulado a los precandidatos
de que no deben confundir prudencia con debilidad?
-Sí,
he mencionado que no se confunda la prudencia con la debilidad,
ni la sensatez con alguna otra forma de falta de autoridad o
de flaqueza, no. En un proceso como éste, inédito,
yo he tenido que ser muy cuidadoso para evitar que este proceso
se nos viniera abajo.
"Ustedes
deben comprender que para llegar a la sanción máxima
-que corresponde aplicarla a la comisión-, o sea eliminar
a uno de los precandidatos, pues la consecuencia es que se acabaría
el proceso.
"No
puedo permitir que se acabe este proceso. Es natural que entre
los adversarios circunstanciales que son, quisieran que se pudiera
eliminar a alguno; eso no lo he permitido ni lo voy a permitir,
sólo que hubiera un exceso de una violación flagrante
que realmente desestabilizara al partido. Pero no lo ha habido.
Cuando uno denomina de una forma a otro, esto es natural en
los procesos en la búsqueda por el poder".
"Pero
lo digo con un optimismo razonado; pienso que vamos a salir
bien al final de la jornada y que habrá, por supuesto,
un triunfador y tres que no ganen, pero que tendrán que
salir con decoro y dignidad así como las causas de cada
uno de ellos".
-Por
menos de lo que está ocurriendo en este momento en una
asamblea nacional tricolor, Cuauhtémoc Cárdenas
salió del PRI.
-Bueno,
eran otras etapas. No era una elección interna, era una
posición de principio que fue de disidencia y que después
se transformó en oposición.
-Existe
la percepción de que falta una mano dura para controlar
a los precandidatos o que el presidente Ernesto Zedillo debería
participar para volverlos al orden.
-Bueno,
este no es un problema de gobierno, es un problema de partido.
-¿Lo
permitiría usted?
-No;
no tiene por qué; no tiene por qué participar,
en ningún momento.
-¿Es
parte de esta concepción de que el poder vertical presidencial
ha terminado?
-Ha
terminado, pero porque él (el presidente Ernesto Zedillo)
quiso hacerlo así, y por eso propuso en la última
Asamblea, creo que fue la decimoctava, que dejaba al partido
la elección del candidato a la Presidencia de la República,
y ha sido muy respetuoso en ese sentido.
-¿Eso
formaría parte de la legitimidad que requiere el candidato
del PRI?
-A
eso va. Siento que al terminar este proceso, aún con
todos estos jaloneos que se están dando, vamos a tener
tres aspectos fundamentales del partido.
"Uno,
preservar la unidad y fortalecer al partido. Dos, legitimar
al candidato. Tres, participar en una forma muy clara, y muy
importante, y casi definitiva, en la transición política
y democrática del país.
"He
mencionado que si el PRI no tuviera este cambio, no habría
cambio en la vida democrática del país. Lo digo
por esta razón: el PRI mantiene el poder.
"Como
todo partido político tiene tres aspectos fundamentales:
uno, alcanzar el poder; dos, ejercerlo; y tres, preservarlo.
"Estamos
en la etapa de ejercerlo y en la etapa de preservarlo a través
de este novedoso procedimiento inédito en México,
que es esta consulta abierta de los priístas, de los
simpatizantes y de los ciudadanos".
-Al
asumir usted la presidencia de esta comisión, preveía
que se iba a dar una contienda en donde los precandidatos utilizarían
la mercadotecnia de tal manera que estuvieran vendiéndose
casi como Sabritas? ¿Eso es lo que los políticos
de vieja militancia querían?
-En
principio acepté, como ya lo he manifestado, por una
invitación cuidadosa y respetuosa, pero manejándome
dos temas fundamentales.
"Uno:
este cambio en el partido y su repercusión en el cambio
democrático del país.
"El
hecho de poder participar en un evento en el que podría
beneficiarse la vida democrática del país, y como
iniciamos en esta plática en que yo ya había percibido
desde hace varios años la necesidad de un cambio, por
ello acepté. A sabiendas, por supuesto, de que corría
el riesgo en relación a mi modesta historia política.
Pero lo acepté, y en ello estoy con todos los vaivenes
que se están dando en esta contienda, que aunque yo sabía
que iba a ser como toda lucha política, de confrontación,
no me ha extrañado esa confrontación por la lucha
del poder político.
"Casi
siempre se ha dado y se dará. De pronto se nos olvida
que en la otra etapa que vivimos, en la que había una
decisión vertical, los ataques entre los precandidatos
de aquélla época también eran muy duros,
muy severos. Cuestionaban nacionalidad; cuestionaban religión;
cuestionaban muchísimas cosas. Era una confrontación
también. No quiero mencionar ya nombres por respeto a
la memoria de muchos de ellos que ya no están, pero se
agredieron brutalmente. Yo lo observé, he sido testigo
y protagonista de muchos años atrás.
"Entonces,
para mí no es una cosa sorprendente esta situación
que se está dando. Sí, vuelvo a repetir, para
la opinión pública, sí provoca molestia
en muchos casos, en otros puede provocar cansancio en la opinión
pública. Pero así es la política".
-Aquí
hay dos enfoques. Uno, la percepción de algunos estudiosos
de que la transición tiene que pasar necesariamente por
una derrota del PRI. Y otro, de que el Revolucionario Institucional
está en una cuarta etapa de renovación.
-Una
renovación para preservar el poder. Ningún partido
en el mundo regala el poder. ¡Ninguno! Lo preserva.
"Y
en este caso lo estamos buscando preservar a través de
un cambio democrático dentro del partido, que influirá
en el cambio democrático del país".
-Pero
tendrá que perder el PRI para que ocurra un cambio democrático.
-¡No!
¡No, no, no! Esa es una situación que se ha manejado
permanentemente, que no habrá democracia mientras el
PRI no caiga del poder.
"No
es así. Si los partidos políticos se fortalecen,
dan respuesta a las grandes inquietudes que tiene el pueblo,
y ganan con votos las elecciones...
"Aquel
aspecto del llamado fraude electoral, se acabó. Miren
los grandes cambios que se han dado en los últimos años.
A mí me tocó iniciar esos cambios, sobre todo
en el órgano electoral superior":
-Hay
una preocupación después del proceso, no tanto
por el ganador, sino por si existen los mecanismos para curar
las heridas de los que pierdan.
-Sí,
bueno; he estado insistiendo en mi discurso político,
y lo seguiré haciendo, en el hecho de que todos van a
tener las mismas posibilidades de seguir actuando como ayer
o como antier. Que nadie perderá por haber sido simpatizante
de un precandidato y gana otro. Habrá posibilidades de
seguir participando y de ser candidato como regidor o hasta
la Presidencia de la República, pasando por presidentes
municipales. Todos van a tener las mismas oportunidades".
-¿Pero,
qué futuro podrán tener los precandidatos perdedores?
-Esto
depende de muchas circunstancias. La mayoría son hombres
que tienen una buena edad para seguir participando.
Miren
ustedes a que altura de mi vida me encuentro, y aquí
me tienen en este enorme reto.
"Es
decir, hay una vieja tesis que dice no hay más muerto
político, que el enterrado".
-¿Cuál
será el broche de oro para su carrera política?
-¡Este!
*Publicado en El Financiero el 11-10-99.
