EDITORIAL
EL
PRI ABIERTO A LA SOCIEDAD
Los
partidos políticos sirven a la comunidad al procesar
demandas y necesidades sociales traducidas en políticas
públicas, así como dirimir el conflicto social
en elecciones periódicas, confiables, equitativas y civilizadas,
privilegiando el desarrollo integral de la Nación. Con
este propósito se encauzó el proceso interno del
PRI destinado a seleccionar a nuestro candidato a la Presidencia
de la República para el periodo 2000-2006 y así
contribuir al perfeccionamiento de la democracia en México.
El hecho conjugó dos voluntades: la del presidente Ernesto
Zedillo al propiciar el cambio de la fuente original de la decisión
y la expresada por la base partidista que exigía su participación
en la nominación del abanderado. Optamos por el camino
más abierto que partido alguno haya tomado: convocar
a correligionarios, simpatizantes y ciudadanos, a elegir al
candidato mediante voto directo, secreto y universal, la decisión
clave en la búsqueda y mantenimiento del poder político
en México.
En este marco el Consejo Político Nacional aprobó
el Acuerdo General para postular candidato a la Presidencia
de la República y el Reglamento respectivo, con el consecuente
andamiaje institucional como garantía de credibilidad,
transparencia, equidad, funcionalidad y efectividad. Se crearon
y normaron la Comisión para el Desarrollo del Proceso
Interno, el Comité de Fiscalización y la Comisión
de Equidad y Justicia, que en conjunto integran a los Sectores,
Organizaciones, Mujeres, Jóvenes, Movimiento Territorial,
Unidad Revolucionaria y distinguidos colegas. Esta organización
avala la representatividad, capacidad, honestidad, vocación
política y responsabilidad social.
Cuatro destacados militantes se registraron en esta gesta interna
por la Presidencia de la República, para que la ciudadanía
decida quién de ellos habrá de representarnos
en las elecciones constitucionales del año 2000: Manuel
Bartlett Díaz, Francisco Labastida Ochoa, Roberto Madrazo
Pintado y Humberto Roque Villanueva. Para la Jefatura del Distrito
Federal, lo hicieron tres: Roberto Campa Cifrián Silvestre
Fernández Barajas y Jesús Silva Herzog Flores.
El
partido y la militancia han cumplido un compromiso de movilización,
organización y capacitación de impresionante magnitud;
militantes y simpatizantes han contribuido a construir nuestra
Plataforma Electoral; los precandidatos han desplegado sus ofertas
en intensas y extensas campañas de convencimiento. Todos
hemos observado las normas para arribar el próximo 7
de noviembre a la histórica y determinante jornada electoral.
Esperamos acudan a votar millones de electores a las 65 mil
mesas receptoras colocadas cerca del domicilio de cada potencial
sufragante, en los 300 distritos electorales de toda la República.
Reconocemos la madurez política de la sociedad y en ella
confiamos para cerrar el círculo en esta transformación
fundamental.
Del
proceso surgirá un partido unido con la tarea insoslayable
de apoyar a un candidato absolutamente legítimo para
representarnos en las elecciones constitucionales del año
2000. Sin duda triunfará la democracia en México.
José
Antonio González Fernández
Presidente del Comité Ejecutivo Nacional
