Plena credibilidad en la voluntad democratizadora del Partido
GENARO BORREGO ESTRADA*
Considero
que el proceso se encuentra, en una fase crucial en la que son
necesarias algunas precisiones y mayor claridad en los detalles
finos. Desde luego pienso que es un paso en la dirección
correcta; pero debemos recorrer todas las fases necesarias. Es
indispensable tener cuidado y una gran corrección en los
procedimientos, por el hecho cierto de que tenemos una carga
considerable de inercias, hábitos y estructuras mentales
renuentes al cambio o con temores a todo tipo de innovación.
Quiero
insistir en que el éxito de todo el proceso va a depender
en gran medida que logremos plena credibilidad en la voluntad
democratizadora evidenciada y así, presentar un candidato
fuerte, capaz de generar y sostener el consenso interno en todos
los ámbitos y capaz también de recuperar y fortalecer
la unidad al interior del Partido. Si no logramos esto, como primer
resultado del proceso emprendido, estaríamos debilitando
todo el esfuerzo desde su principio y con ello estaríamos
asumiendo riesgos inútiles. El desarrollo del proceso interno
para la elección del candidato va a correr en paralelo
y con efectos recíprocos, con el desarrollo de la democratización
en el Partido. Un candidato que en lugar de unir fragmentara al
Partido, incrementaría los riesgos en la competencia electoral
frente a los demás partidos. Credibilidad para la unidad,
y consenso auténtico en la plataforma ideológica
y programática, parecen ser los retos a superar por ahora.
Por lo tanto, el reto no es menor; por el contrario, es mayúsculo.
*Director
General del IMSS. Expresidente del CEN del PRI.