Del
estante de los clásicos: Los partidos políticos
Manuel Quijano Torres*
Robert
Michels publicó por primera vez su obra clásica
en Basilea, en 1915, en plena Guerra Mundial. Desde entonces
ha sido motivo de inspiración de políticos y
estudiosos del tema como Max Weber, Maurice Duvergery Nicolai
Bujarin.
El
argumento fundamental de Michels es, como lo plantea desde
el título de su obra, la tendencia hacia la formación
de un grupo cuantitativamente pequeño con cua1idades
de liderazgo y clara hegemonía en sus ideas en los partidos
políticos y en la democracia moderna, con lo cual se
forman oligarquías.
Con
ello, el autor realiza un trabajo crítico acerca de
la democracia, sus obstáculos y la necesidad de superarlos.
Es decir, Michels expone las tendencias, los conflictos y los
argumentos que se generan en la lucha política cuando
convergen los intereses personales -pasiones e intereses humanos-,
la lucha política -grupal- y la naturaleza de las organizaciones
-administrativas burocráticas y jurídicas-.
El
autor no condena de manera fatal o determinística la
configuración de una oligarquía o «clase
política» dominante, ya que la actitud de ésta
no es oponerse -en los posible- a los intereses de los grupos
o masas que representan. Por el contrario, esa élite
procura obtener una mayor representatividad y legitimidad,
porque significa mayor número de votos. Pero no será
en estricto sentido una democracia.
Lo
anterior es porque la determinación significa, por un
lado, un ajuste político a las presiones sociales y también
un instrumento de maniobrabilidad entre representantes y representados
como además el establecimiento de la relación
entre partidos políticos y las bases o masas sociales
que articulan el desenvolvimiento de los gobiernos.
Entonces,
de acuerdo con Michels, si la democracia es el sistema mediante
el cual los ciudadanos desempeñan una función
activa en la toma de decisiones, es por naturaleza imposible.
El
reto, que desde hace más de 70 años planteó
Robert Michels, acerca del advenimiento de una sociedad participativa
y su capacidad de interlocución con las oligarquías
burocráticas y de partidos políticos, a fin de
proteger el derecho de cambiar de gobierno sin amenazar la
libertad, sigue siendo el objetivo a alcanzar.
Robert
Michels, Los partidos políticos. Un estudio sociológico
de las tendencias oligárquicas de la democracia moderna,
2 tomos, trad. Enrique Molina de Vedia, Amorrortu Editores,
Buenos Aires, 5ª. reimpresión, 1996, 429 pp.
*Profesor
de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la
UNAM
